Ardha Chandrasana

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Ardha Chandrasana significa “La Postura de la Media Luna”. La luna está relacionada con la frescura, la feminidad y la calma entre otras cualidades.
Ardha Chandrasana es una postura que desarrolla la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y la concentración al mismo tiempo que refresca, calma la mente y nos hace sentir contentos.

La práctica de Ardha Chandrasana desarrolla fuerza y flexibilidad en los músculos de las piernas, las caderas, la columna y los brazos. Requiere que los músculos profundos estén activos en medida exacta. En esta postura de equilibrio sobre una pierna, se oponen ciertas fuerzas contra otras, hay movimiento y hay resistencia; por lo que al practicarla se desarrolla gran sensibilidad para saber cómo y qué tanto responder.

En Ardha Chandrasana se equilibra principalmente la acción de la nalga (de la pierna de apoyo) que entra, contra la resistencia de la pierna de arriba para abrir la cadera correctamente, lo cual nos permite extender la columna y abrir el pecho. En la postura correcta se crea extensión y expansión en todo el cuerpo, se crea espacio para que los órganos abdominales puedan estar sin congestión y relajados. El pecho abierto crea espacio para los pulmones y el corazón, el cual queda amplio y abierto, con una sensación de calma. El cerebro y la mente descansan.

Para mantener el equilibrio y desarrollar la estabilidad, se requiere estar atentos y perceptivos a lo que sucede en el interior. La mente no puede divagar al ejecutar Ardha Chandrasana, ya que es una postura que requiere que miremos hacia dentro y permanecer ahí (Dharana y Dyana), estables. En nuestras vidas continuamente tenemos que equilibrar fuerzas opuestas dentro de nosotros y la práctica de la Postura de la Media Luna nos brinda la oportunidad de aprender a equilibrar estas fuerzas y desarrollar estabilidad emocional y mental además de física.

La última acción en la ejecución de Ardha Chandrasana, es girar la cabeza y elevar la mirada hacia arriba manteniendo el equilibrio. Esto se logra sintiendo y centrándose en un punto donde convergen varias fuerzas dentro del cuerpo, que es dentro de la parte baja del abdomen. Hay que ubicar nuestro centro en este lugar, y para lograrlo, es necesario abandonar la idea o sensación de que nuestra mente, intelecto y existencia están contenidos dentro de la cabeza, sino más bien, que están en todo el cuerpo. La atención conciente se expande desde este centro hasta llegar a cada poro y célula del cuerpo, recogiendo información y trayéndola de regreso a este importante punto que nos da estabilidad y calma.

A pesar de ser Ardha Chandrasana una postura cuya práctica se consolida con los años, su práctica es adecuada para principiantes y personas con ciertas condiciones de salud. Se pueden practicar versiones más sencillas de la postura como de espaldas a la pared o con un pie a la pared. Por sus bondadosos efectos, es una postura que forma parte de muchas secuencias terapéuticas para quienes padecen cierto tipo de problemas, ya sea cardiacos, respiratorios, digestivos, mentales, hormonales, óseo-musculares, etc. Es excelente para aliviar el dolor de espalda baja, y a las mujeres embarazadas las hace sentirse ligeras además de reducir o eliminar las náuseas.

Cuando logramos llevar cada parte del cuerpo a su lugar en la alineación correcta, se experimenta una gran sensación de ligereza y expansión en el cuerpo y en la mente que rara vez se experimenta en otras posturas. De esta manera es como empezamos a comprender en nuestros cuerpos el sutras de Patanjali que dice que cuando se practica asana correctamente, “el esfuerzo se torna en no-esfuerzo”. Ardha Chandrasana nos hace sentir ligeros, libres y contentos. Eleva el espíritu.

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